Razones para estudiar 'de grande' y cómo conseguir trabajo pasados los 30

Me han llegado bastantes consultas sobre si es posible, factible, comenzar -ó regresar- a estudiar pasados los 25, incluso los 30. Le daremos respuesta a ello y este post estará basado no sólo en mi experiencia personal sino en una infinidad de personas cercanas a mí.

Tomando un caso particular: una persona me ha contactado hace unos días para compartirme su experiencia.

Él estaba por segunda vez tratando de rehacer su vida con otra pareja, casi no le alcanzaba el dinero para los gastos de escuela de sus hijas y porque pasaba la pensión de ellas a su matrimonio anterior. Pagaba la renta, servicios, y sumado a esto habían pasado 25 años desde que no estudiaba formalmente.

Hoy, es Ingeniero Industrial y trabaja en modalidad full-time en una empresa reconocida de su país. Ciertamente, su caso puede aplicarse a cualquier otra carrera porque todas se basan en lo mismo para finalizarlas con éxito: dedicación.

¿Cuál es el principal miedo?

Siendo francos, es el de conseguir trabajo. Es cierto que hay algunas compañías que ponen un límite de edad en sus ofertas de puestos laborales, pero la realidad es que todo depende de los conocimientos que tengas para ese puesto.

El temor de las personas que comienzan a estudiar pasados los 30 es el poco tiempo que tendrán para hacer carrera dentro de una empresa, suponiendo que egresan alrededor de los 36/37. Se imaginan que el agente de recursos humanos, al ver su CV, pensará exactamente esto y deducirá que es mejor darle el puesto a un recién egresado de 25 que tenga más proyección dentro de la compañía.

Esto es en parte real, ya que ascender en puestos es sinónimo de experiencia, y la experiencia de años. Entonces,

¿Cómo hace la gente para conseguir trabajo «de grande»?

Analizando decenas de casos que he presenciado, te diré paso a paso el que considero el mejor camino para conseguir un trabajo rápidamente apenas te gradúes, de la carrera que sea.

1. Inscribirte y comenzar a estudiar eso que tanto tienes en mente


Sí, parece trivial. Pero en realidad, no es tan así porque más de un 75% de las personas que piensan en comenzar una nueva carrera pasados los 30 termina desistiendo de ello. El primer gran paso es mirar hacia adelante, y hacer lo que realmente queremos y anhelamos. Éste será el más difícil de todos, y con él sin darte cuenta habrás cumplido más de la mitad del progreso para tener un trabajo de lo que te gusta. 

Después de todo, jamás podrías hacerlo si no empiezas tu carrera. Y esto quiere decir muchísimas cosas: hacer oídos sordos al círculo más íntimo que te dice que para qué vas a empezar si no vas a conseguir trabajo, ignorar tus miedos y preocupaciones, y arriesgarte a por una carrera de varios años teniendo tantas obligaciones en paralelo, cuentas que pagar, o una familia que mantener. 

Siempre podrás equilibrar todas estas aristas. Podemos resumir este paso en una palabra: organización. Si te organizas adecuadamente, verás que tienes muchísimas opciones para estudiar:

– Puedes acomodar los horarios, en algunas universidades hay turnos nocturnos.

– Tienes distintas modalidades para cursar: presencial, semipresencial, y a distancia. 

– Puedes organizarte con tu pareja, alguien de confianza, o contratar alguien para cuidar a los niños mientras estés cursando.

Siempre habrá una manera de acomodarte para estudiar, y la gente que te quiere te apoyará. Si piensas que no lo están haciendo, es simplemente porque tienen los mismos miedos que tú.

2. Durante el cursado, adquirir ritmo de estudios y empezar a hacer contactos


Con respecto al ritmo de estudios, quiere decir que te hagas un espacio para dedicar diariamente tiempo a tu carrera, con el fin de completar las tareas, estudiar, realizar trabajos en equipo. 

Por lo general, luego de un mes dedicando un tiempo a diario ya se te hará una rutina y esas horas pasarán a formar parte de tu vida (ya no será tan sacrificado). El resto de tus cosas se habrá acoplado a tu nuevo estilo de vida.

Toma cada examen, cada trabajo práctico, cada materia o ramo como un pequeño éxito que te acerca más a la meta. No te pongas objetivos a tan largo plazo ya que se hará eterno, mejor intenta primero aprobar todas las materias del primer semestre, luego las del segundo, y esto te llevará a cumplir tus metas mayores.

Con respecto a los contactos, aquí ya entramos en un tema directamente relacionado a tu futuro laboral. En la universidad es donde estarás más empapado del ambiente en el que te moverás luego: todos tus compañeros en el futuro trabajarán de lo que quieres trabajar tú, tal vez tengas profesores que tengan empresas, tal vez tu universidad tenga convenios también con otras compañías, e incluso tal vez tengas compañeros que posean familiares con empresas del rubro que estudias lo que es algo muy común.

Intenta aprovechar todo esto, mientras más gente conozcas será mejor y más posibilidades tendrás. Llévate bien con los más «inteligentes y dedicados», haz grupo con ellos para los trabajos, ya que luego serán los primeros que tengan un trabajo al cual puedan recomendarte. 

Así funciona el mundo, este segundo paso puede resumirse en la palabra sociable.

Sé un buen compañero, queda bien con los profesores, intenta hacer amigos, averigua sobre convenios que posea tu universidad, estate atento y la información sobre puestos laborales llegará sola a ti.

3. Comienza a buscar trabajo antes de graduarte

En general, las carreras exigen realizar una práctica laboral antes de egresar que en esencia es un trabajo part-time. Yo te recomiendo que mientras más rápido puedas comenzar a trabajar bajo esta modalidad, lo hagas. En carreras de 5 años de duración, puedes comenzar a buscar a partir del 3er año. 

¿Recuerdas que mencionamos que averigües sobre convenios de tu universidad con empresas? 

En este punto, debes explotar esto al máximo. Empieza a trabajar en alguna compañía, si no consigues, averigua con profesores, con compañeros. Aquí veremos los frutos de los lazos sociales que has formado anteriormente. 

El motivo de empezar a buscar antes, es para ganarle al tiempo. Tendrás los siguientes beneficios:

– Haber egresado con experiencia (idealmente de dos años, para carreras de grado).

– Posibilidad de quedar de manera full-time en la compañía donde estés trabajando.

– Comenzar más rápido a ganar dinero en el rubro que te gusta.

Posiblemente, este primer trabajo no sea el trabajo de tus sueños. Pero el aprendizaje que ganarás te permitirá estar más cerca de él.

Todas las universidades que conozco tienen convenios con distintas entidades donde podrías trabajar, después de todo de allí sale su fuerza laboral. No te mirarán con mala cara por ser «grande», de hecho lo que más importa es que sepas realizar lo que ellos quieren o bien que puedan capacitarte (muchísimas empresas tienen programas de capacitación de un par de meses donde no necesitas entrar con ningún tipo de conocimiento)

Este tercer paso lo podemos resumir con la palabra velocidad: haz las cosas rápido, averigua rápido, no esperes al resto. No esperes que te llamen, ve tú a buscar. Agota los recursos.

4. Una vez te gradúes, plantea en la empresa tu continuidad laboral sino aprovecha a buscar otra


En este punto, ya habrás finalizado la carrera y es hora de plantearle a tu superior en ese momento la idea de la continuidad laboral de manera full-time. Asegúrate de que sea lo más rápido posible, e incluso puedes ir tocando el tema un par de meses antes de tu egreso.

Este punto puede resumirse en la palabra estabilidad: estarás buscando dónde hacer carrera internamente, dónde quedarte para trabajar 8 horas diarias. Si por algún motivo no se puede aquí, busca allá. Antes de que se «enfríen» tus lazos sociales, sácales provecho para investigar sobre otras empresas posibles donde aplicar. 

No tengas miedo de enviar 10, 20 CVs al mismo tiempo. Quédate con la mejor propuesta. 

Organización, sociabilidad, velocidad, estabilidad.

Resumiendo, los tres primeros puntos es lo que considero que necesitas para conseguir un trabajo al estudiar o graduarte después de los 30, los 40, los 50. La estabilidad es lo que deberás buscar finalmente, la cual obtendrás al haber ejecutado correctamente el paso a paso. 

Recuerda lo básico: la empresa lo que quiere es generar más ganancias. Si puedes contribuir a eso, y se lo demuestras, no importa que tengas 120 años.

Hazte valer, y la única forma para ello es que de verdad te guste lo que hagas. Ese será el motor para que alcances tu máximo potencial y no estés esperando el lunes que sea fin de semana para dejar de trabajar.

Así que si estás pensando en estudiar esa carrera que tanto te gusta, te animo totalmente a que lo hagas. Mi padre con dos niños se recibió de Contador casi a los 40, y gracias a eso nuestra vida terminó siendo completamente distinta a lo que hubiese sido si él no hubiese tomado esa decisión. 

Piensa a largo plazo: ¿de verdad, en 10 años, te sentirás cómodo estando donde estás?

¿Si finalizas la carrera, entonces luego tu trabajo no te rendirá el doble, triple o cuádruple de lo que te rinde hoy tu actual trabajo? 

Conozco Arquitectos, Ingenieros, Profesores, Licenciados, Abogados que han egresado teniendo familia y hoy están demasiado bien. El límite se lo pone uno mismo, no la edad. 

Trabajo conseguirás. ¿Habrá gente que te marginará? Sí, pero podrás encontrar los que no lo hagan, de los cuales hay miles y más cerca de lo que piensas. 

¿Será fácil? No, pero la recompensa será enorme! 

¿Una carrera te dará dinero? No, te facilitará conseguir un trabajo estable y aún de adulto mayor tendrás posibilidades laborales.

Simplemente, desde mi humilde opinión -y espero no haber ofendido a nadie- estoy totalmente seguro de que serás de los mejores eligiendo lo que de verdad te gusta, por ende el dinero vendrá y lo que es más importante tu felicidad se multiplicará. Comienza ya mismo con el paso 1!

Cualquier consulta, en los comentarios.